viernes, 6 de abril de 2018

DÍA 826: Tardes de verano

https://www.carmenthyssenmalaga.org/exposiciones/2015/DiasdeVerano/ficha_obra5.html

Sutil susurro el del mar sosegado.
Oscilación, 
bamboleo, 
suave balanceo.

Olas osadas que besan orillas saladas.
Un sueño insondable,
profundo,
manso,
inexplicable.

Sosiego de siestas eternas
sobre arenas candentes
al arrullo del oleaje.

Verano,
silencio,
salitre,
paisaje.

Murmura el mar en su balsa,
hechizada me duermo,
entre espuma salvaje.

DÍA 825: Caleidoscopio

https://josancaballero.wordpress.com/2015/04/15/mujer-es-caleidoscopio-de-armonias/

Siempre me gustaron los caleidoscopios. 

Probablemente la persona que por primera vez puso uno en mis manos ya intuía mi pasión por lo inestable, por la luz, los colores mutantes y los juegos sencillos pero llenos de significado.

Cuando cae en mis manos un cilindro de este tipo, no puedo evitar asomarme a su abismo de sueños pigmentados y rotantes. Asumo por defecto una postura física de espectador con catalejo, como si en lugar de cristales translúcidos en permuta infinita lo que estuviera mirando fuera la luna al final de mi pupila.

Entro en coma inducida por el giro tornasolado e infinito de los cientos de cristales fragmentados que, atrapados en un tubo de cartón sin salida, se acoplan en cada vuelta que les da la vida. Igual que los seres humanos.

Recuerdo que aquel primer caleidoscopio era artesano, forrado con un papel brillante de un color rojo resplandeciente. Y aunque ese recuerdo tiene ya en mi archivo personal más de 30 años, lo sigo teniendo radiante, con la misma luminosidad que aquel papiro encarnado que envolvía el juego rodante.

Pasaba horas perdida en aquel firmamento concentrado en un pequeño rollo encarnado.

Ahora, adulto ya mi cuerpo pero con mirada anclada en la infancia, se que aquella adicción a mirar en lo profundo y ver cómo pequeñas piezas van encontrando su sitio en cada vuelta, 
en cada golpe de muñeca, 
en cada tropiezo,
sigue viva... 

... solo que ya no sujeto un caleidoscopio en mis manos porque ahora el caleidoscopio soy yo.

jueves, 5 de abril de 2018

DÍA 824: Energía Natural

http://www.quo.es/ser-humano/cuanta-energia-electrica-gasta-nuestro-cerebro

Electricidad palpitante,
como el parpadeo de una bombilla ligeramente desenroscada.
Así es nuestra energía.
Voluble, inestable,
serpenteando intrépida por el circuito de la vida.

Un vaivén improvisado,
sin rutina ni patrón.

En ocasiones fundida en negro,
en oscuridad cegada,
sin salida,
sin conexión aparente en el circuito.
Estancada.

Otras veces ágil y descontrolada.
Enérgica y resistente,
deslumbrante y deslumbrada.

Voltaje de sube y baja.
Nodos, ramas, redes y mallas.

Y así vamos avanzando,
desordenados,
en flujo titubeante y sin programa.

De conductor nuestro cuerpo,
de fuente lo que nos venga en gana.
De componente los hogares que habitamos
y de Principios...

... de Principios las leyes fundamentales,
los teoremas inexplorados
y todo el entramado que la psique acalla. 

martes, 27 de marzo de 2018

DÍA 823: Santa Semana (marzo 2018)

Huele a canela en rama, 
a vainilla y sal de mar.
Luce el sol en esta Málaga, 
Cofrade y Santa, 
primavera y Paz.

Brilla marzo floreciente, 
índigo, transparente, 
renovado.
Marzo de permuta,
de cambio esperanzado.

Hace un mayo 
de mi muerte y renacimiento,
de meses ahogados en
intervalo sin tiempo.

Penitencia inesperada
la vivida en el pasado,
turbulencias evaporadas
en este marzo en Semana Santa.

Hoy amanece mi alma
como la ciudad, 
festiva,
viviendo una doble Victoria,
abandonando la sensación Cautiva.

El olor a jazmín en biznaga,
a incienso, a salitre,
a música procesionaria,
todo se mezcla en mi cuerpo,
feliz,
optimista,
reconciliada,
 al fin,
en esta Santa Semana.
https://www.domestika.org/es/projects/291810-ilustracion-para-mapa-sonoro-malaga

domingo, 4 de marzo de 2018

DÍA 822: La hija de Saturno

Me mimetizo con el tiempo 
en este marzo de estreno precipitado.
Lluvioso, gris, aguado.

Las sombras me devoran como Saturno a su hijo, 
Dios cruel, de alma desgarrada.
Tormenta y agua.

Y cuando el vendaval se serena, 
en mi efímero despertar me reconforto.
Fugaz y lastimosa quimera.

Huracán de sentimientos sin rumbo, 
tocando tierra.
Devastación, condena.

No logro restaurar las fisuras de la experiencia,
de los azotes de la aventura.
Mutilación de esperanzas ingenuas.

Siempre luchando en esta tempestad eterna, 
en ojos de ciclón me restauro,
para seguir adelante en mi propia guerra.

http://www.espaciodircom.com/index.php/tendencias/7582-como-automatizar-la-gestion-de-la-comunicacion-de-crisis

miércoles, 28 de febrero de 2018

DÍA 821: Se traspasa

Regalo pensamientos, emociones, energías e introspecciones.

Las doy sin intereses. Ofrenda noble y honrada.

No hay letra pequeña, no hay dobles intenciones,
ni mentiras,
ni almas en venta si firmas la compra inesperada.

Tan solo un traspaso, rápido y sin intercambio recíproco. 
Sencillo, espontáneo, valiente.

Dono parte de mi cerebro, de mis reflexiones ininterrumpidas. 
Las obsequio por higiene mental, por salud, por prescripción facultativa.

Esta maquinaria inoxidable, estridente, inagotable, exigente e insondable
necesita de descanso.
De silencio placentero y suave.

Este cerebro incansable urge de cambio de ambiente,
de otro cuerpo, 
de otra mirada,
de otros aires.

Por eso hago esta venta,
sin cambio de moneda ni transacción aparente.

Yo te obsequio con mi mente...
y luego,
allá tu te las apañes.

Funcionamiento del traspaso de negocios

viernes, 24 de noviembre de 2017

DÍA 820: Temporal


Siento como si estuviera transitando por un viaje estacional de mi vida interior.

Con el Otoño me sentí desnuda y desprotegida, cayeron mis hojas inundando un suelo inestable que crujía a mis pies. Triste y descolorido. Desnutrido. Abandonado y silencioso. Lleno de paisajes con árboles a modo de lanzas, clavando en mis entrañas las ramas afiladas y secas del pasado, del presente y del futuro.

Al llegar el Invierno, todavía desnuda y perdida, sentí el frío aterrador de la verdad. Nieve que me golpeaba congelada sobre mi cabeza. El peso de lo no resuelto. Y yo, inmovil en medio de la nada, me dejaba ahogar por una avanlancha de sentimientos que descontrolados caían por la ladera de mi alma. Frío es el miedo a mirar hacia dentro. Fría la incertudumbre y el perdón.

Y cuando pensaba que moriría congelada con mis propios terrores y cargas, cuando menos lo esperaba, llegó la Primavera. Sutil su llamada alegre. Fue presentándose tímida y colorida. Deshaciendo la nieve de mi alma y de mis pies enterrados y sumisos a mi misma. Capaz de calmar y derretir sin prisa todo lo inanimado. Floreciendo desde dentro, desde lo más profundo y luminoso. Llegó para dar luz, esperanza y un poco de calor con sus tenues rayos de sol que, desde dentro, volvían a iluminar todo el paisaje. De dentro hacia fuera y no al revés.

El Verano llegó a su tiempo. Ni antes ni después. Llegó radiante y alegre. Ocioso y vibrante. Era pura alegría y sencillez. Lo simple de la vida. Una sonrisa infinita, regada de tormentas esporádicas, típicas del verano, pero con el poder suficiente como para secar el alma mojada. Sol interior. Baile. Celebración. VIDA.