lunes, 19 de noviembre de 2012

DIA 118: Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar... y eres tú mismo*

* Propuesta hecha por Olga en el "DÍA 100: Jornada de ventanas abiertas". El desafío lanzado en esta ocasión era tan sencillo y tan complejo como escribir sobre la "Seguridad".
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Paseaba tranquila por las bonitas laderas que ponían límite a la tierra y a la zona antigua de la ciudad. Me gustaba perderme entre aquellas pendientes de hierba que concluían en una excepcional construcción de piedra que hace siglos constituía un fortín defensivo de posibles ataques marítimos y hoy en día eran un concurrido lugar de turistas y habitantes deseosos de soñar con las imponentes vistas al océano.

Pasaba la horas observando embelesada a los niños y a las parejas jugar con el viento intentando controlar sus cometas hechas de cuerda, papel y vivos colores... el prado de verde y cuidado césped colindante con la fortificación bélica se llenaba los días de fiesta de residentes y visitantes con anhelos de libertad y entretenimiento... y eso siempre me llenaba de emocionada quietud.


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Doblé cuidadosa mis rodillas y me senté en la parte alta de la ladera, desde allí mi vista alcanzaba a ver gran parte del paisaje y podría pintar en mi retina y en mi inspiración bonitas escenas de las que hacer más tarde uso en un extraño blog que me había empeñado en escribir diariamente.

Los minutos pasaban estáticos y me abandoné a la lectura ficticia de un cautivador libro que versaba sobre juegos y ángeles.

Mis dedos pulgares se afanaban por controlar el revuelo de hojas causado por el viento en el ejemplar que sostenía entre mis manos, evitando así perder la página que me mantenía en vilo, cuando de pronto escuché tras de mi dos inquietantes voces que captaron mi atención auditiva...

... no me giré, me mantuve en la misma posición de lectora activa... disimulando mi interés entrometido.

Noté que las dos muchachas se sentaban no muy lejos de mi, conversaban animadamente y me enredaron, sin ellas saberlo, en su cruce de pensamientos...

A:... no estoy de acuerdo, desde mi punto de vista y desde mi propia experiencia lo principal es disponer de una seguridad laboral, que aporte ingresos con los que sentirse a salvo y saberse portadora de un cheque en blanco que pueda resolver cualquier situación inesperada... para mi la seguridad de un trabajo estable es la pieza fundamental que nos ayuda a avanzar en la vida.

H: Bueno, ese punto de vista está bien, y no vas del todo desencaminada, pero lo veo demasiado materialista y dependiente... yo creo que lo importante es tener una seguridad originada en la salud y en la garantía de saberse protegido, saber que se vive en un lugar sin sobresaltos que puedan atentar contra la salud física.

A: Sí, en eso estoy de acuerdo contigo, pero... ¡mira a nuestro alrededor!... ¡tenemos esa necesidad cubierta!... ¿o acaso piensas que en este paraje tan idílico alguien puede atacarnos de manera imprevista?... ¡relájate! - y noté como le palmeó la pierna mientras reía amistosamente. 

H: ¡Por supuesto que pueden asaltarnos! ¿no lees el periódico cada mañana?... nadie está seguro en ningún lugar de este descontrolado planeta... el cuidado por la vida propia y ajena se ha convertido en algo insignificante... con un poco de atención que prestes te darás cuenta de que, en más ocasiones de las deseadas, no se valora lo suficiente la importancia de dar y de quitar la vida... nos estamos convirtiendo en deidades terrenales, caprichosas y descerebradas - fue en ese momento que la escuché suspirar profunda y extensamente...

A:... ¡pero qué melodramática eres!... tu siempre tan teatral y agorera - noté entonces cómo mantuvieron un silencio reflexivo... aproximadamente siete minutos de profunda meditación... al rato noté cómo una de ellas se revolvía en su espacio y retomaba la palabra...

A: ¿Sabes...? quizás no estés equivocada del todo, pues si no me siento segura en el entorno en el que vivo, si mi salud no me acompaña o si presiento continuamente que algo malo puede pasar a mi alrededor de manera espontánea... jamás podré desarrollar mi potencial laboral con plenitud, lo que me llevaría a no sentirme segura en mi ámbito de trabajo.

H: La verdad es que, pensándolo bien, tú tampoco estabas demasiado desencaminada. Pues una seguridad económica y una estabilidad laboral que fortalezca la necesidad de protección y tranquilidad, son sin lugar a dudas, formidables pilares sobre los que poder generar protección para la salud y para la integridad física... por lo que, pensándolo bien, es probable que todas estas seguridades estén interrelacionadas entre sí y, cada una en su justa proporción, aporte su granito para generar una única seguridad vital... constituida por todas estas parcelas de garantía existencial.

A: Totalmente de acuerdo, todas estas seguridades configuran una sola... y por eso debemos luchar con todas nuestras energías para equilibrarlas y lograr alcanzar ese sentimiento objetivo de seguridad integral que nos ayudará a seguir avanzando de manera consistente y consolidada hacia nuestro crecimiento interno y desarrollo exponencial en la vida... y dicho esto... ¿le apetece un café, querida amiga?

H: ¡Por supuesto!... con absoluta seguridad le digo que lo disfrutaré enormemente si usted y su amena conversación nos acompaña - y rieron distendidas mientras sentía que cogían sus bártulos y comenzaban a alejarse haciendo entre ellas bromas sobre la seguridad con la que el cielo presagiaba tormenta y sobre la desorbitada factura de un seguro que una de ellas había recibido en el buzón aquella misma mañana.


http://caosvsorden.blogspot.com/2012/04/mi-salvador.html


Escuchaba cómo poco a poco iban alejándose sus voces y sus reflexiones distendidas... mi libro yacía abandonado junto a mi cadera derecha.... lo recogí con cuidado y lo limpié con la esquina de mi chaqueta gris, pues el verdín de la hierba había tatuado unas abstractas líneas cruzadas sobre la portada de ocres colores.

No pude evitarlo, la curiosidad finalmente me venció y, con cierto disimulo anhelante, giré mi torso para ver cómo eran aquellas dos muchachas que con tanta profundidad y acierto habían debatido sobre la seguridad y sus pormenores...

... mi sorpresa no pudo ser mayúscula...

... me levanté pausada de mi improvisado asiento, sin dejar de mirar a aquellas dos figuras alejándose de aquel paradisiaco paraje... continuaban su charla animadamente y se reían con naturalidad...

... eran inconfundibles...

.... aquellas dos siluetas, que tan animadamente habían intentado resolver el enigma sobre la seguridad existencial, no eran otras que mi Yo del Ayer y mi Yo del Hoy...

... permanecí en aquella posición durante mucho tiempo... más del aconsejado, pues era noche oscura cuando retorné a mi estado de conciencia... estuve ausente, mirando hacia la oscura calle por la que aquellas muchachas habían desaparecido hacía ya horas... intentando resolver el misterio que me abrumaba, el misterio de la propia defensa, de la protección, de la inmunidad... 

... todavía hoy, ya en el amparo de la seguridad del hogar, de la seguridad de saberme fuerte y sana, de la seguridad de disponer de un trabajo y unos ingresos... todavía hoy... me pregunto cuánto de cierto tenían aquellas dos jóvenes, espejismos de mi Ayer y de mi Hoy... todavía hoy me cuestiono si no será el entorno que me rodea y mi maduración interior los que van marcando mis prioridades de seguridad... todavía hoy me pregunto si esta inseguridad que me abruma alguna vez terminará o si, simplemente, puedo asegurar con absoluta seguridad que solo es seguro aquello que en mi interior cuido, hago crecer y aseguro.


http://islainternet.blogspot.com/2010/08/teoria-humanista-abraham-maslow-y-carls.html
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6 comentarios:

Olga Sánchez García dijo...

Gracias por tu reflexión sobre la seguridad, como ya intuía, eres una verdadera "maestra" y reflejas muy bien en ella, que muchas veces la seguridad la dejamos en manos de otros, en el trabajo, en la familia, ..., cuando la verdadera seguridad debe estar en nosotros mismos.

Y sólo sobre una buena seguridad, podremos desarrollarnos, estar en una sociedad justa, que nos permita, crecer, sentirnos orgullosos de pertenecer a nuestro entorno y ser felices, lo que nos dará más seguridad.

Te deseo que pases un bonito día y que nos sigas deleitando con tus escritos, un abrazo.

Docecuarentaycinco PM dijo...

Hola Olga, me alegra muchisimo leer que me he acercado a tu planteamiento, me encanta que me hagáis llegar vuestros desafíos pero siempre conlleva una parte de inquietud, incertidumbre, por saber si he cubierto vuestras expectativas, así que cuando la respuesta es positiva realmente me lleno de alegría.

Tu propuesta, "la segurodad", es un tema complejo, y las palabras que aquí nos haces llegar son muy acertadas, la seguridad parte de nosotros mismos... y además cambia segun vamos cambiando nosotros mismos.

Te agradezco nuevamente que hayas planteado este tema y también te agradezco tus palabras. Me alegra ver que os gusta lo que veis al mirar por esta pequeña ventana, realmente sin vuestras miradas me vería en la necesidad de cerrarla, así que no me cansaré de agradeceros (y sobre todo de que planteéis temas tan interesantes como el que me hiciste llegar tu en el DíA 100).

Un beso muy fuerte y queb tengas una maravillosa semana.

M dijo...

La Pirámide de Maslow!!!!!!!!!!!
Bién!!!!!!!!!
Sigámosla que es real y totalmente positiva.
Ya la conocía pero es complicado en momentos llegar a ella.
Si llegas lo consigues.
Ánimo a todos y a por ella.
Besos.

Docecuarentaycinco PM dijo...

¡¡Hola M!! Bienvenid@. Gracias por tu comentario, me encanta que os guste lo que veis cuando os asomáis por esta ventanita.
Un besazo ENORME.

Aldabra dijo...

cierta inseguridad/miedo, me acompañarán permanentamente... siempre tememos perder aquello que queremos.

(esto resumido, que una puede pasarse horas hablando de todo este que apuntas)

biquiños.

Docecuarentaycinco PM dijo...

Ciertamente este tema nos puede dar para laaaaaargas charlas al respecto.

La incertidumbre siempre conlleva inseguridad, asi que debemos aprender a vivir con ella... aunque no nos guste ni queramos.

Un besazo y ¡A POR TODAS!